Nuestra Historia

En el año 2009, a Tania, mi perra, le diagnostican enfermedad  inflamatoria intestinal crónica, un trastorno crónico que tendrá de por vida. El tratamiento incluía un drástico cambio de alimentación y medicación de por vida que a la larga podría producir otras afecciones o tornarse más grave.

Soy una persona muy rebelde y perseverante y decidí buscar más allá de lo que le habían indicado a Tania. Decidí  hacer por ella todo lo que estuviese a mi alcance para que se pusiera mejor.

En ese momento era estudiante de veterinaria y se me ocurrió formular una dieta casera para evitar alimentos comerciales procesados que además son muy caros. Al mismo tiempo decidí probar con homeopatía. El tratamiento funcionó muy bien y hasta ahora Tania continúa con la dieta, no toma ningún fármaco y goza de muy buena salud.

Gracias a esto y a mi trabajo diario con animales, he aprendido la importancia de la buena alimentación para estar sanos. 

Desde aquí surge la necesidad de ayudar a otras mascotas y brindarle una solución a quienes las cuidan con tanto amor, ya sea que tienen alguna afección o simplemente a aquellos que quieren alimentarlos de forma natural como se hacía hace algunos años atrás.